Tesla, o cualquiera del resto de empresas propiedad de Elon Musk, suelen ser noticia casi todas las semanas tanto por motivos que asombran de forma positiva como por otros que no lo son tantos. Si bien ayer SpaceX ponía en órbita el satélite español PAZ, también hemos sabido gracias a los compañeros de Carscoops que un exempleado de la marca habría demandado a Tesla por vender vehículos defectuosos.

Adam Williams, que así se llama el trabajador que ha presentado la demanda en el Tribunal Superior de Nueva Jersey contra Tesla, trabajó como gerente para la marca desde finales de 2011 hasta septiembre de 2017, cuando fue finalmente despedido según él, al informar a sus superiores de las prácticas que había detectado por parte de la marca americana. En concreto lo puso en conocimiento tanto del gerente regional de Tesla en la Costa Este, Lenny Peake, así como al Vicepresidente de la compañía, Jerome Guillen.

En la demanda, Williams afirma que Tesla vendía vehículos que en su momento habían presentado defectos o habían sufrido daños sin informar a los compradores. Esos automóviles eran vendidos como unidades usadas, de demostración o renting,  pero habiendo sufrido desde defectos graves hasta incluso accidentes.

Tras haberlo puesto en conocimiento de sus superiores, el demandante fue degradado a gerente de servicio en una de las tiendas de Tesla en Nueva Jersey para volver a ser nuevamente degradado antes de su despido final en 2017.

Tesla lo desmiente y apunta a un escaso rendimiento

Tesla por el momento ha salido al paso de las acusaciones. En la declaración realizada por uno de sus portavoces, la empresa de Elon Musk ha asegurado que «la descripción del Sr. Williams de cómo Tesla vende vehículos usados o prestados es totalmente falsa, ya que no es como se hacen las cosas en la compañía.» De hecho recordó en que las encuestas de satisfacción de clientes, Tesla ocupa uno de los primeros puestos.

Al mismo tiempo, también han argumentado que el motivo que llevaron al despido fueron debidas al incumplimiento de los objetivos de rendimiento que habían impuesto al trabajador.