Vaya por delante que el paquete de acciones previstas por la Unión Europea con el fin de hacer descender el número de fallecidos en carretera es únicamente una propuesta. En Test Coches creemos que las cosas hay que llamarlas por su nombre por lo que si leéis titulares del tipo «todos los coches llevarán una caja negra«, hasta el día de hoy es falso como una moneda de 5 euros.

La propuesta de la Unión Europea tiene por objetivo que, en 2021, todos los vehículos de nueva matriculación incorporen sistemas de seguridad activos que ayuden a detectar situaciones de emergencia y eviten accidentes. Muchos de ellos ya son realidad hoy en día en los automóviles que se venden pero la idea es que sea obligatorio para todos, tal y como lo son el ABS, el Airbag o el control de estabilidad. Además los camiones, autobuses y vehículos comerciales ligeros también deberían adoptar estos sistemas.

Más sistemas de seguridad así como un registro con el que se pueda saber las causas del accidente

La Unión Europea trabaja con su propuesta en dos vertientes: por un lado, evitar que se produzca el accidente y por otro, en caso que se produzca poder determinar cuáles fueron las causas. Con el fin de evitar muertes, es necesario saber cuáles son los motivos por los que se produjo el accidente: velocidad, cansancio, error humano, climatología, etc.

De esta forma, los vehículos deberían contar con un mayor número de sistemas de seguridad tanto activo como pasivo. Algunos de los que ya se pueden encontrar son la frenada de emergencia automática, la señalización de la frenada de emergencia, el control de crucero inteligente, detección de señales, detector de fatiga, sistema de mantenimiento de carril así como mejores medidas de protección pasivas para conductores y pasajeros.

Una novedad sería la incorporación de un alcoholímetro que evite que el vehículo se pueda arrancar. Esta medida ya lleva muchos años en estudio pero todavía no se ha podido implantar dada la complejidad así como la relativa facilidad que existe para engañar al sistema.

Por último, la Unión Europea ve con buenos ojos incorporar una sistema de registro de datos, similar a las cajas negras de los aviones, donde queden registrados todos los datos que preceden a un supuesto accidente. Pensemos que la centralita es capaz de saber muchas cosas de las que hacemos, desde la velocidad a la posición del acelerador y freno a la del volante, velocidad de giro de las ruedas (con las que saber si hay un derrape), estado del vehículo, etc.

Además y con la incorporación de los sistemas que hemos nombrado, también sabría si se sobrepasan las líneas, si se va por encima del límite de velocidad de la carretera, si hay un vehículo en la trayectoria, el conductor se ha dormido, etc. Con todos estos datos, se pueden analizar las causas que provocaron el accidente.

Con todo ello, se calcula que de llevarse a cabo la propuesta se podrían salvar más de 10.000 vidas y evitar que 60.000 personas sufran heridas graves a lo largo de una década.