En el verano es algo relativamente normal que llevemos una botella de agua dentro del coche. Durante la conducción, es muy importante hidratarse para mantenerse atento a todo lo que nos rodea y reducir la fatiga. Pero, ¿sabías que algo tan inofensivo como dejar una botella de agua dentro el coche podría provocar que este acabase en llamas? Te lo contamos y demostramos.

Sol, botella de agua y efecto lupa: cóctel para un incendio

El anterior vídeo ha sido difundido hace un par de días por la Policía Local Canaria, advirtiendo del peligro que supone dejar una botella de agua al sol dentro del coche cuando este se encuentra estacionado. Puede parecernos que algo tan aparentemente inofensivo llegue a tener unas consecuencias tan fatales para nuestro vehículo.

Como podéis observar en el vídeo, tras colocar una botella con agua la lado del freno de mano y proyectando sobre el asiento los rayos del sol, a los pocos segundos el efecto lupa provocado crea un agujero en la funda del asiento. Es probable que de hacerlo sobre otra superficie más inflamable y tras unos minutos, esta pudiese acabar en un conato de incendio con consecuencias fatales para nuestro coche.

Pero no sólo hay un peligro evidente de incendio, también de deterioro del interior porque si el calor incide por ejemplo sobre un plástico o superficie similar, lo puede acabar derritiendo y deformando. No es extraño encontrar en países muy calurosos vehículos con los salpicaderos destrozados debido al paso de los años, el calor y la influencia del parabrisas sobre los materiales.

Por ello, si llevamos una botella de agua dentro del coche, recordemos que o bien debemos meterla en la guantera o en el maletero, alejada de los rayos del sol. Evitaremos por un lado que se nos caliente en exceso y, por otro, que nos llevemos un susto.