SVolt Energy acaba de presentar en sociedad sus baterías Dragon Armor y es destacable que han conseguido una batería NCM de más de 1.000 km de autonomía. Sin embargo, lo más interesante de su anuncio es que este mismo paquete de batería, empleando celdas LFP, que como ya sabrás son las más baratas del mercado, han conseguido llegar a un paquete de batería que alcanza los 800 km de autonomía. Y es un gran logro porque este tipo de celdas tienen una densidad energética mucho menor y lo habitual es que vayan mucho más escasas de autonomía. Esto sí que puede cambiar el panorama del coche eléctrico para los próximos años.
Hay muy buenas noticias respecto a esto porque SVolt ha comunicado que sus nuevas baterías Dragon Armor empezarán a llegar a finales de 2023. Es decir, que desde el próximo año ya vamos a empezar a conocer coches eléctricos más baratos que contarán con las nuevas baterías LFP que, a pesar de ser bastante más baratas, van a permitir que alcancemos los 800 km de autonomía. En definitiva, este avance que ha presentado la compañía va a permitir que coches más baratos tengan tanta autonomía como la que tienen a día de hoy coches eléctricos de segmentos superiores y de precios más caros. Vaya, que es una democratización de estos 800 km de autonomía. Aunque hasta ahora estas cifras de autonomía solo han estado al alcance de coches eléctricos bastante más caros, las cosas van a empezar a cambiar muy pronto, tanto como finales del próximo año 2023.

Cómo son estas revolucionarias baterías LFP de 800 km de autonomía y por qué van a cambiar el panorama del coche eléctrico
Aunque en el anuncio de SVolt Energy se comenta que con celdas NCM se puede llegar hasta más de 1.000 km de autonomía, esta versión de su nuevo paquete de batería Dragon Armor será la opción más cara de su gama. Y este tipo de baterías solo las vamos a ver en vehículos de precio elevado. Pero las nuevas baterías LFP, que también son Dragon Armor, pueden alcanzar los 800 km como máximo. Y esto, entre otras cosas, lo han conseguido al reducir los materiales estructurales en nada menos que un 20%. Además, la reducción de material estructural también ha llevado a reducir el peso hasta 20 kg por cada paquete de batería.
Esta reducción de material estructural permite aprovechar mejor el espacio, de tal modo que se optimice la densidad energética por paquete de batería. Así es como se logran valores más altos de autonomía. Y la reducción de peso también hace que este tipo de coches eléctricos puedan alcanzar, igualmente, una autonomía más extensa. Pero aquí no se queda todo, porque la eficiencia energética se ha trabajado en estas baterías también desde el punto de vista de la refrigeración de las celdas. Con un nuevo diseño propio han conseguido mejorar la capacidad de transferencia de calor en un 70% frente a otros diseños de refrigeración típicos.

No han dado datos concretos sobre la velocidad de carga de estas nuevas baterías LFP, ni han especificado a qué potencia máxima vamos a poder cargar los coches eléctricos que cuenten con ellas. Pero ya sabemos de sobra que una buena refrigeración permite cargas más rápidas. Y en tanto que los primeros coches eléctricos con este tipo de batería empezarán a producirse desde octubre de 2023, seguro que a medida que se vaya acercando la fecha nos irán facilitando datos técnicos más concretos y relevantes al respecto.
Las baterías LFP son las que se están utilizando a día de hoy en los coches eléctricos baratos, y las que se están instalando también en las versiones más económicas de modelos que no son tan accesibles por precio. Este tipo de batería tiene la enorme ventaja de que es mucho más barata, pero además son también baterías con una vida útil más larga. Y por supuesto, también tienen la gran ventaja a su favor de que son baterías más seguras. Y de hecho, SVolt ha trabajado también en el apartado de la seguridad para evitar que en estas nuevas baterías se puedan producir fugas térmicas.