Hay una leyenda urbana que dice que los coches de la Policía están trucadosy sí, en este caso entenderemos por ‘Policía’ también a la Guardia Civil-. Y lo cierto es que la flota de vehículos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuenta con algunos modelos potentes y ciertas sorpresas, pero ¿qué hay de cierto en eso de que están trucados? Seguro que has oído a tu cuñado decir que ‘un día escuchó un coche de Policía que sonaba mucho’.

Lo primero que debes saber es que los vehículos de Policía y Guardia Civil también pasan por la ITV como el tuyo o el mío, y de la misma forma tienen que cumplir con las prestaciones homologadas en la ficha de inspección técnica. Esto quiere decir que no hay coches trucados en su flota, muy a pesar de que, como te comentó tu cuñado, algunos ‘suenan mucho’. Y esto es así porque, sencillamente, de entre los modelos seleccionados para cumplir con las funciones de la Policía y Guardia Civil en la vía pública, hay versiones muy potentes.

fiat scudo guardia civil

La Policía, la Guardia Civil y los ‘coches trucados’

Sabiendo que la Policía y Guardia Civil no tienen coches trucados, entonces ¿por qué algunos de sus vehículos suenan tan ‘gordos’? Sencillamente, porque sí suelen contar con las versiones altas de gama. De hecho, lo que más recientemente se ha sumado a la flota de la Guardia Civil son 15 Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 CRD 190 CV y 32 Fiat Scudo Panorama 2.0 MultiJet 130 CV. Sí, vale, el Grand Cherokee también lo hay con 250 CV, pero no está nada mal… y aún me queda algo más que contarte.

En nuestro país, los jueces pueden ceder a la Policía el uso de coches confiscados para su uso en operaciones de desactivación de bandas criminales. En estos casos es el propio Policía, o Guardia Civil, el que debe asumir los gastos de gasolina y peajes, pero lo cierto es que la mayoría de los coches incautados en operaciones de narcotráfico –por ejemplo- son de gama alta y prestaciones muy superiores a los habituales coches de Policía.