Uno de los mayores orgullos de la industria automovilística británica es el Mini presentado en 1959, todo un símbolo de los años sesenta. El Mini es uno de esos coches que junto al Citroen 2CV, el Escarabajo de Volkswagen o el Seat 600 se convirtieron en fenómeno social. El objetivo que tenía el Mini era el mismo que los modelos anteriormente mencionados, responder a la demanda de un coche práctico y barato, pero por una extraña razón el Mini comenzó a ser adquirido por personajes ilustres y famosos, se empezó a convertir en uno de los coches más deseados de la época. Steve McQueen o Peter Sellers se dejaban ver por las discotecas de moda conduciendo su Mini, igual que John Lennon o el mismísimo Enzo Ferrari cayeron rendidos a sus encantos.

Cuando en 1957 comenzaba el desarrollo del Mini, las necesidades de la sociedad eran muy distintas a las de ahora. Leonard Lord, presidente de BMC (British Motor Corporation) se reunió con el ingeniero Alec Issigonis (1906-1988), el planteamiento era muy sencillo, querían desarrollar un modelo pequeño y económico. La crisis que se vivía a consecuencia del Canal de Suez evidenciaba un problema futuro, la escasez de gasolina, lo que daría lugar a coches más pequeños y con menor gasto de combustible. Las premisas eran que el nuevo vehículo debía ser capaz de transportar a cuatro pasajeros y algo de equipaje. El tamaño estaría en torno a 3 metros de largo y usaría un motor ya disponible con el fin de rentabilizar el modelo lo antes posible. En Agosto de 1959 se presento el coche, los nombres utilizados serían Austin Seven y Morris Mini-Minor.

morris mini minor

Issigonis nació en Turquía, hijo de un griego y de una alemana, tenía 51 años cuando le fue encargado el Mini. Fue un gran reto para él. Por aquel entonces era director técnico de la fábrica de Longbrigde y el Mini no fue su único acierto, aunque sí probablemente su mayor éxito. En 1941 comenzó el desarrollo del proyecto “Mosquito”, que en 1948 se convertiría en el Morris Minor, el coche de más éxito de la posguerra de Gran Bretaña. En 1952 se fusionaron Morris y Austin, naciendo así BMC. Entonces Alec se marchó a Alvis para crear una berlina de lujo, pero la falta de dinero para el proyecto debido a la crisis económica que se vivió en aquellos años le hizo volver a BMC en 1955. La fama de Alec dentro de la empresa era tanto de prepotencia como de técnico detallista y perfeccionista. El Mini estaba cargado de detalles y soluciones muy inteligentes e impropias de la época. Con el objetivo de aprovechar el espacio al máximo colocó el motor en la parte delantera y en posición transversal y la caja de cambios justo debajo. La suspensión era independiente a las cuatro ruedas utilizando conos de goma, por lo que la estabilidad era una de sus grandes cualidades. El problema venía por parte del motor, el veterano de 848 cc 34CV no daba muchas alegrías. Aun así, Issigonis recordaba la primera vez que dio una vuelta en un Mini con Leonard Lord: “Dimos una vuelta a la fábrica, yo iba a toda velocidad. Estoy seguro de que él tenía mucho miedo, pero quedó entusiasmado al ver la capacidad de adherencia del coche. Cuando se bajó dijo: ¡Fabriquémoslo!”

morris mini cooper

El éxito de MINI y el interés de los preparadores: John Cooper

El año 1960 no fue especialmente bueno en cuanto a ventas, se fabricaron 64.000 unidades. Aún así ya quedó patente que era un coche con cierta clase y encanto, a diferencia de lo que estaba previsto no lo compraban clientes de posición social baja o media, sino que la clientela habitual de Mini era una escala social superior. Preparadores con vista se dieron cuenta de ello, como John Cooper y comenzaron a desarrollar un Mini de alto rendimiento. Así nació el Mini Cooper en 1961. Llevaba un motor de 997cc y con 55CV, frenos de disco, doble carburador y otras mejoras que lo convertían en un autentico tiro para la época. Fue en aquel momento cuando comenzó la verdadera “fiebre Mini”, se vendieron 116.000 unidades aquel año. Las versiones empezaron a surgir y las había para todos los gustos. En 1965 se alcanzó el millón de unidades vendidas, dos millones en 1969 y tres en 1972. Los Cooper siguieron evolucionando, en 1963 salió al mercado el Cooper S con 1.071cc y 70CV. Con el Mini Metro de 1980 se quiso dar continuidad pero no se consiguió. El último Mini de “verdad” salió de la fábrica en el año 2000. El Mini también se fabricó bajo licencia en muchos países incluido España. La empresa Authi Automóviles los producía en su factoría de Pamplona.

austin seven morris mini minor

El clásico se mantiene con vida

Hay que reconocerle a BMW el mérito de mantener en la medida de lo posible ese espíritu deportivo. También es cierto que los Mini actuales, como los de antaño, tiene esa clase, ese carácter que los hace únicos y los diferencia con margen del resto de los coches pequeños. Aún hoy puedes encontrar preparaciones muy interesantes sobre la base del Mini clásico como la que realiza este preparador alemán que le pone el motor de una Hayabusa.

Alec Issigonis se hizo famoso en todo el mundo gracias al Mini. Creó un coche con la intención de que fuera pequeño, barato y económico de mantener. Curiosamente no consiguió del todo su objetivo y el error fue el “culpable” de su gran éxito. Los compradores del Mini se veían en una especie de serendipia, que no es más que el hallazgo afortunado que se produce cuando estas buscando una cosa distinta.