Las alternativas que existen hoy en día como combustible a los clásicos diésel o gasolina son muchas, principalmente la electricidad. Pero hoy vamos a hablar del GLP o Gas Licuado del Petróleo, una alternativa desconocida por la  mayoría de los consumidores, pero que también supone una alternativa para quienes quieren optar por un combustible más económico. En este artículo vamos a conocer las ventajas e inconvenientes de su utilización.

Lo primero que debemos saber es que el GLP únicamente funciona con motores de ciclo Otto, es decir con mecánicas de gasolina. Las opciones que nos da este combustible son adaptar nuestro vehículo de gasolina con un kit de GLP o directamente comprar el modelo con el sistema incorporado. Instalando dicho kit en nuestro vehículo podemos utilizar gasolina o GLP indistintamente, ya que cada combustible tiene su propio deposito. Incluso el cambio de combustible se puede realizar en marcha sin percibir la diferencia. Es cierto que ni la industria del automóvil ni la petrolera le dan demasiada publicidad. Si  nos decidimos a instalar un kit de GLP en nuestro coche debemos saber que no cualquier modelo vale, tiene que tener una antigüedad inferior a diez años y debemos instalar el kit en un taller autorizado y realizar una homologación en la ITV.

fiat 500 glp

Aspectos destacados del GLP

El GLP es un carburante resultante de la mezcla de propano y butano y que como su propio nombre indica tiene facilidad para licuarse y convertirse en carburante. Hoy en día el precio del GLP está en torno a 0,60€/litro, lo que supone un 40% de ahorro en cuanto a la gasolina. La cuestión es que un coche animado por GLP gasta un 20% más de combustible por lo que el ahorro total se queda en un 20%, aproximadamente.

El GLP tiene un octanaje mayor al de la gasolina, esto quiere decir que tiene una capacidad antidetonante mayor. En la práctica esto se traduce en un aumento de las relaciones de compresión dando lugar a combustiones más completas y homogéneas en todo el rango de revoluciones. Esto se traduce en una menor cantidad de residuos en la cámara de combustión del motor. Con el GLP conseguiremos mejorar la vida útil del motor y además contaminar menos.

Frente a todas estas ventajas se sitúan una serie de inconvenientes no menos importantes. Bien es cierto que el menor coste del combustible resulta siempre atractivo pero en la actualidad el principal inconveniente está en las estaciones de servicio (más de 500 en toda España). Si hacemos un desembolso para instalar un kit GLP en nuestro coche y no podemos utilizar este combustible como habitual o tenemos que circular en demasiadas ocasiones con gasolina, el ahorro deja de ser significativo.

Otro factor importante que se puede convertir en inconveniente es el mayor octanaje antes mencionado. La temperatura provocada de la combustión interna aumenta significativamente con respecto a la gasolina, provocan que si el coche está adaptado y ciertas partes del motor como las válvulas no gozan de buena salud o simplemente no tienen la calidad suficiente para soportarlo, puedan romperse y dar lugar a costosas averías.

Además de todo esto, si el vehículo es adaptado, tendremos que añadir un depósito adicional para el GLP, lo que supone una pérdida de espacio importante. En conclusión, el ahorro económico hoy en día con respecto a un gasolina no es excesivo y no llega a compensar el desembolso. Y con respecto a un diésel, está lejos en cuanto a economía y practicidad.