La división deportiva de BMW ha hecho un excelente trabajo con el BMW M2. Tanto es así que está haciendo sombra al mismísimo BMW M4. Ahora bien, los preparadores siempre tratan de sacar el máximo partido a la mecánica de este tipo de modelos, y el BMW M2 ya tiene escape de Akrapovic. ¿Que ofrece qué? Pues evidentemente un sonido más bronco, y una ligera mejora en sus prestaciones, tanto en potencia como en par máximo.

Akrapovic se ha fijado en el BMW M2 para su escape más reciente y, como no podía ser de otra manera, ha mejorado su sonido de forma ligera. Lo ha hecho con un sistema construido en titanio, que además se sirve de este material para reducir 5,3 kg en su peso final. Una cifra que no es en absoluto despreciable, porque en modelos de estas características técnicas se tienen en cuenta diferencias, incluso, de apenas unos gramos. Pero además se ha mejorado la potencia también de una forma ligera, con 9 CV adicionales que se suman a sus 380 caballos de serie.

El nuevo escape de Akrapovic, un capricho perfecto para tu BMW M2

Este sistema de escape, además de mejorar peso y potencia, también hace crecer el par máximo en 8,8 Nm. Nos quedamos así en 508,8 Nm como cifra resultante. Y en términos técnicos, esto es todo lo que mejora el modelo de BMW M. Eso sí, también se ha cuidado el diseño para darle algo más de carácter con salidas acabadas en fibra de carbono. Y volviendo al tema de cómo suena, lo mejor de todo es que este ligero retoque en el rugir del BMW M2 se puede controlar.

Podemos hacer que suene al estilo Akrapovic o dejar que la melodía se mantenga como en un BMW M2 de serie con un botón accionable desde el interior del deportivo modelo de la casa alemana. Y este botón, conectado a las válvulas de escape, es el que en cualquier momento deja oír que hemos retocado el BMW M2, o se vuelve algo más discreto.