Titulares de medio mundo anunciando que ‘La conducción autónoma de Tesla se cobra su primera víctima mortal’ tras el anuncio público de ayer, de un accidente que tuvo lugar en los Estados Unidos hace aproximadamente un mes. Y sí, el vehículo de la víctima era un Tesla, y todo apunta a que estaba activado el modo de conducción semi-autónoma, que no autónoma a secas.

Estaba la sección de opinión con telarañas, sencillamente porque lanzar juicios sobre qué cuestiones es terreno pantanoso, pero de vez en cuando hay que hacer un llamamiento a la sensatez, y era imposible hacerlo con la fría noticia y el gélido titular de ‘la conducción autónoma mata a un hombre’, y otras formas de decir lo mismo vistas en la jornada de hoy en todas las portadas. Porque resulta que, de momento, la conducción autónoma no ha matado a nadie.

tesla autopilot

AutoPilot es un modo de conducción semi-autónoma

Lo primero y fundamental es recordar que no es un modo de conducción autónoma, sino asistida o semi-autónoma, exactamente igual que lo que incorpora el Mercedes-Benz Clase E de última generación, un pasito más allá de lo que recientemente probamos en el Volvo XC90, la función de seguimiento del vehículo que circula delante. El AutoPilot de Tesla lo que permite es tomar la dirección, acelerador y freno, y gestionar todo su control de forma automática en base a la información que recopilan cámaras y ‘radares’ dispuestos en la carrocería de la berlina. Todo esto, previo aviso de que el conductor debe permanecer pendiente a la circulación, porque no deja de ser un modo de asistencia a la conducción que sigue en fase de pruebas, está limitado, y sólo debería utilizarse en circunstancias muy concretas. El freno de mano está ‘ahí’, pero.. a alguien se le ocurre accionarlo en autopista, a 120 km/h. Pues eso.

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El futuro a su debido momento

Dejando a un lado las circunstancias concretas del accidente, algo que todavía no se conoce con precisión y que tampoco ha importado demasiado para elaborar los alarmistas titulares que han sembrado la desconfianza sobre la tecnología del futuro, culpar a los fabricantes de instalar en nuestros coches tecnología incompleta tampoco es algo que tenga demasiado sentido. Porque hemos sido nosotros quienes no hemos leído la alerta que muestra en pantalla el navegador para recordarnos que no debemos configurarlo en circulación, sino esperar a estar parados. Y los que no hemos leído que, aunque el coche sepa aparcar por sí solo, tenemos que seguir mirando los espejos retrovisores y accionar el freno en situación de riesgo. Y en el caso de AutoPilot, de Tesla, hemos sido nosotros -vamos a generalizar- quienes no hemos leído el importante texto que también se muestra en pantalla recordando que la tecnología está en fase de pruebas, no es un modo de conducción autónoma sino semi-autónoma, y el conductor debe mantenerse siempre pendiente.

Así, durante los meses que AutoPilot ha ofrecido estas nuevas funciones, YouTube se ha llegado de estúpidos vídeos de jóvenes y no tan jóvenes echándose una cabezada en el asiento del copiloto, sin conductor que controle la situación. Así que, dicho esto y esperando a conocer más detalles sobre un accidente sobre el que ya se especula con la posibilidad de que el conductor estuviera viendo una película de Harry Potter, por nuestra parte sólo nos queda recordar que la conducción autónoma no ha matado a nadie, y deseamos que siga siendo así, por mucho que en TestCoches adoremos llevar las manos al volante y los pies en los pedales.