Lo llaman ‘La Bestia del Infierno Verde’, es el nuevo Mercedes-AMG GT R y entre muchas otras cosas presume de un color de carrocería exclusivo: AMG Green Claro Magno. Es ahora la bestia más potente del catálogo del binomio alemán para carretera, aunque evidentemente cuenta con todo lo que esperaríamos de un vehículo de circuito, con sus nada menos que 585 CV de potencia heredando de sus hermanos el bloque motor V8 de 4.0 litros de cubicaje con doble turbocompresor.

Ya te contamos todos los detalles del Mercedes-AMG GT R anteriormente, pero lo que no habíamos podido ver hasta el Goodwood Festival of Speed 2016 es cómo ruge este nuevo modelo producto de Mercedes-AMG. Y es que, aunque tiene el mismo motor que el GT y el GT S, el V8 de 4.0 litros, en este modelo aún más vitaminado se han introducido cambios mecánicos importantes como el sistema de escape deportivo de competición, así como otras pequeñas mejoras que, inevitablemente, lo hacen sonar más bronco.

¿Qué cambia en el Mercedes-AMG GT R?

En realidad, con ese mismo motor y apenas algunos retoques mecánicos, así como una revisión de la compresión del sistema biturbo, el Mercedes-AMG GT R debe sus mejoras en términos de prestaciones más bien a la aerodinámica, así como a su peso. Ahora cuenta con tomas de refrigeración con elementos móviles que se adaptan para modificar el flujo de aire y la carga aerodinámica, un nuevo difusor y trasero, un spoiler frontal revisado, y un alerón que también es exclusivo.

En definitiva, un conjunto que es más ligero en su peso final y por tanto es más rápido no sólo en velocidad punta, sino también en aceleración. Esto último, la aceleración, en parte a que ofrece mayor aplomo y tracción gracias precisamente a eso, a la carga aerodinámica que se encarga de trabajar para que el Mercedes-AMG GT R no se ‘despegue’.