La propia marca es la que ha confirmado que su nombre es Skoda Kodiaq, con ‘q’ y no con ‘k’ al final, como al principio se sospechaba. Y la propia marca es la que ha anunciado que su presentación está muy cerca. Esto no lo ha confirmado la marca checa, pero se espera que llegue en el Salón del Automóvil de París, el próximo mes de octubre, y como ya sabemos, compartiendo mucho con el SEAT Ateca.

Apunta a ser todo un éxito, como ya lo es el SEAT Ateca sin haberse entregado aún siquiera la primera unidad reservada. De momento, el fabricante está probándolo en Nürburgring, en lo que evidentemente son pruebas que corresponden al ciclo final de desarrollo, o más bien de ajuste, porque todo está preparado para su lanzamiento. Ahora bien, y centrándonos en sus pruebas por el trazado alemán, se espera un Skoda Kodiaq Sportline, más adelante, como del SEAT Ateca su versión Cupra.

A punto del Skoda Kodiaq, un render nos acerca a su diseño

De parte de Skoda hemos podido ver el Skoda VisionS, que es el prototipo en que se basa este nuevo modelo SUV, y que a diferencia del modelo de la firma española con que comparte plataforma, ofrece 7 plazas. ¿Llegará esto al modelo de producción? Habrá que verlo, pero lo cierto es que más allá de las diferencias en el diseño exterior e interior, sería un buen punto para la diferenciación con el Ateca, clave para evitar la canibalización entre firmas del mismo Grupo VAG.

Alejándonos de este punto, lo de los 7 asientos, en el aspecto puramente mecánico se espera que cuente con motores de 1.4, 1.6 y 2.0 litros. El primero de ellos, gasolina y turboalimentado. Y por cierto, que también se espera un 2.0 litros BiTDI con sus 240 CV de potencia coronando la gama. En cualquier caso, todos ellos con transmisión manual de seis velocidades o automática de doble embrague con siete velocidades. Cómo no, con la tracción delantera como base, y con tracción integral para las versiones más equipadas.