Llega el buen tiempo, llegan los descapotables. Y el Opel Cabrio es una de las múltiples opciones que podemos encontrar, aunque el único actualmente en el catálogo de la marca para España, y en este caso hemos probado el 2.0 CDTI de 170 CV de potencia. Un modelo que parte desde un precio de 28.600 euros, y que a pesar de mantenerse muy similar desde hace algunos años, comparte algunos de los puntos clave del éxito de la gama Opel actual.

Del diseño exterior del Opel Cabrio llama la atención su sencillez, es un descapotable sobrio que, aunque con una línea dinámica bastante estilizada, no llama la atención en exceso por sus aires deportivos, y en la unidad que hemos probado menos aún, por lo discreto que es el color. Pero tiene una línea exterior convincente, con la parrilla de comedidas dimensiones y protagonizada por el logotipo de marca, con la banda horizontal cromada que confirma esa elegancia que mencionábamos. Y en la parte posterior, poco más o menos lo mismo, con una línea horizontal que marca toda la zaga, y unos pilotos que siguen el mismo lenguaje encajándose en la misma. En el exterior, sí, sin duda el punto clave en que centrarse es el techo de lona.

opel cabrio lateral

Centrándonos en el interior, ahora sí podemos ver que es uno de los ‘Opel anteriores’, de los que tienen la consola central repleta de botones físicos, uno para cada función, y todavía está pendiente de actualizarse para acoger un interior más sencillo como el del Opel Astra o el Opel Mokka X, donde la pantalla táctil es la protagonista y acoge la mayoría de las funciones. En cualquier caso, sí es cierto que es sencillo e intuitivo, y aunque la pantalla no es táctil, tiene una buena calidad y sobre todo visibilidad, puesto que está mínimamente encajada hacia el interior para estar siempre ‘a la sombra’ y evitar los reflejos, por ejemplo cuando llevamos la capota abierta.

Interior de calidad y con los habituales asientos de máxima calidad de Opel

Pero más importante, en el interior, es que encontramos -en esta unidad probada- asientos de máxima calidad, en cuero microperforado para la ventilación y calefacción, ambas con tres niveles de potencia regulables desde la consola central la segunda, y desde el lateral izquierdo del asiento en el caso de la ventilación. Múltiples ajustes, y eléctricos todos ellos en ambos asientos delanteros, y esto con un volante de tacto sensacional, en cuero también microperforado, y también con calefacción. Sin duda, el puesto de conducción es una delicia, a pesar de que la posición es ligeramente más alta de lo deseable en un descapotable de este corte, y más teniendo en cuenta el estilo de conducción que comentaremos con profundidad más adelante. El salpicadero tiene muy buenas calidades, al tacto y a la vista, principalmente en la ‘zona alta’, aunque como es habitual encontramos plásticos más sencillos en la parte inferior, igual que en la zona en que están ubicados el control de la capota y el freno de mano eléctrico.

interior opel cabrio

Siguiendo con el interior, importante comentar que al lado de este freno eléctrico tenemos el control de capota, muy similar al de las vetanillas, y que en su contra hay que recordar que no es automático, hay que mantenerlo pulsado. Es decir, la capota la podemos manipular desde el interior o desde la llave incluso en circulación hasta 50 km/h, pero no podemos ‘pulsar y que se abra o cierre’, sino que hay que mantener el dedo en el botón para que continúe con el proceso, de lo contrario se para instantáneamente. Otro punto importante, en relación con este techo de lona, es que evidentemente ocupa espacio en el maletero –280 litros-, aunque perfectamente hemos podido meter dos maletas de viaje –para una semana- incluso con el cajón de la capota ocupando espacio, y que se puede retirar cuando vamos a ir cerrados para alcanzar 380 litros de capacidad.

Otro aspecto interesante, cómo no, son las plazas traseras. Cuenta con dos asientos de formas marcadas, algo interesante pues ayudar a garantizar algo más de confort, dentro de lo que un descapotable permite. Y ya que se ha apostado por dos asientos, Opel también ha puesto en la zona central un doble posavasos -o latas, o lo que quieras…- en plástico. Es decir, que en las plazas traseras, además de que tenemos un espacio que cumple, se ha cuidado también la ‘ergonomía’ y confort de los pasajeros. Pero no te olvides, no deja de ser un descapotable.

detalle interior opel cabrio

Buen aislamiento gracias a un techo de lona algo especial

Capota, o capota de aislamiento acústico, esas son las opciones que ofrece el Opel Cabrio, y con la segunda opción tenemos una capa de poliéster de alta densidad entre las capas del techo de lona, algo que ayuda no sólo al aislamiento acústico, sino también para mantener la temperatura interior. En cualquier caso, en nuestra prueba con el Opel Cabrio hemos podido experimentar un muy buen aislamiento en todos los términos, y aunque siempre vamos a notar que estamos montados en un descapotable, lo cierto es que con el Cabrio de Opel se ha resuelto muy bien la infiltración de ruido exterior, los sonidos provocados por el propio viento, etcétera.

La conducción en el Opel Cabrio, en el 2.0 CDTI de 170 CV

Partiendo de la base de que esta versión del Opel Cabrio es capaz de mantenerse en torno a los 6,5 l/100 km de consumo en uso por carretera sin despeinarse, ya tenemos un dato importante a tener en cuenta. Estos mismos datos, los de consumos, tampoco son en absoluto descabellados en uso urbano, con unos 7,2 l/100 km que hemos conseguido en nuestra prueba, y haciéndole trabajar a pleno rendimiento en carretera de montaña nos hemos ido hasta unos 8 l/100 km que, por la experiencia de conducción, bien los merecían.

opel cabrio frontal

Si te lo estabas preguntando… sí, es muy probable que hayamos dejado Tarifa sin mosquitos. Están todos en el frontal de nuestro Opel Cabrio.

Hablando del interior comentábamos que el puesto de conducción es algo elevado, y aunque el asiento es regulable en altura, nos referimos al mínimo posible que admite este ajuste eléctrico. Y es algo elevado si tenemos en cuenta que este Opel Cabrio 2.0 CDTI tiene unos 1956 cc con sus cuatro cilindros que, además de ofrecer buenos consumos, también ofrecen una muy buena respuesta al tacto del acelerador. Pero bueno, estaremos de acuerdo en que el motor no lo es todo, y por eso hay que comentar que sus 11 kg/cv 380 Nm se aprovechan de muy buena forma en combinación con unos 1800 kgaproximados- y una suspensión McPherson y semi-independiente que mantiene el Cabrio con un paso por curva excelente. Una muy buena configuración de suspensión, bastante rígida y estable, con un tacto de dirección preciso y directo, y en definitiva un chasis que aguanta muy buen ritmo.

Para domar todo esto tenemos tres modos de conducción: el ‘estándar’, para el que no hay que tocar absolutamente nada; el Tour, que suaviza la dirección y respuesta del motor; y por último el modo Sport que cambia la iluminación del cuadro de instrumentos a un rojo algo provocador, endurece la dirección y aumenta su sensibilidad, y mejora la respuesta del pedal del acelerador. En definitiva, el Opel Cabrio ofrece una experiencia de conducción realmente grata, muy divertida, y en la que únicamente se echa de menos un puesto de conducción con una postura y posición ligeramente más deportiva.