Estrenado el Subaru BRZ 2017, como es habitual, uno de nuestros artistas favoritos ha decidido crear su propia versión descapotable. Un photoshopeado que, como en muchas otras ocasiones, en realidad no tiene una base fiable como para creer que llegará a producción. Eso sí, sin duda a más de uno le gustaría ver en la carretera un Subaru BRZ descapotable, y mucho más en su garaje.

Si desarrollar una versión descapotable de cualquier modelo fuese tan sencillo como retirar el techo, seguramente veríamos muchos más cabrio de los disponibles en el mercado, pero por desgracia mantener la rigidez del chasis lleva un desarrollo importante detrás, y su correspondiente inversión económica. Y sí, su cuota de mercado es bastante más reducida, así que en este caso sobra decir que no hay noticias de un Subaru BRZ descapotable, aunque nos encantaría.

¿Te imaginas un Subaru BRZ descapotable? Pues sería algo así

Esta vez no hace falta que te lo imagines, porque X-Tomi lo ha creado para ti, para capricho de tus ojos. Hereda todos los cambios del restyling del Subaru BRZ, es decir, que en la versión ideada por este artista también tendríamos esos nuevos faros en el frontal con las luces diurnas integradas, la tecnología LED estrenada con él y los pilotos también rediseñados en base a la misma tecnología.

Para mover a la versión descapotable, qué imaginarnos sino el mismo bóxer 2.0 litros con una potencia de 205 CV, es decir, el mismo bloque que ya montaba el BRZ de Subaru antes de su restyling, aunque con algo más de potencia. Y en el interior, igualmente la pantalla de 4,2 pulgadas con información de la mecánica en tiempo real, y el visceral modo circuito (Track Mode) que se encarga de exprimir el bloque motor con 5 CV más que antes.

Eso sí, si hablamos de un descapotable, en este caso sobre el Subaru BRZ 2017 recién estrenado, entonces hablamos también de un chasis reforzado para mejorar la rigidez estructural, probablemente algo más de peso y también, inevitablemente, un menor espacio interior con protagonismo para los asientos delanteros. En fin, todo un sueño del que, como decíamos, al menos por el momento no hay noticias de que se vaya a cumplir.