Después de una prueba con el Mitsubishi ASX 160 DI-D, esta vez le ha tocado al 220 DI-D, también una versión diésel pero con 150 CV. Y no es la única diferencia, porque además esta es la versión 4WD, es decir, que tenemos tracción total, y con una transmisión automática de seis velocidades.

Si no leíste la otra prueba, da igual, porque lo vuelvo a repetir. En términos de diseño, cada cual que piense lo que quiera, pero a nosotros nos resulta un SUV muy agradable a la vista. Vale que está por llegar el restyling del ASX, pero la estética de este SUV compacto sigue sin desentonar lo más mínimo, y antes del lavado de cara ya lucía un frontal de buena planta, con un mínimo toque deportivo que llama la atención a casi cualquiera. La zaga, eso sí, es mucho más sencilla y sobria, no tan espectacular.

mitsubishi asx 220 did puesto de conduccion

Mitsubishi es sinónimo de todoterreno, en todos los sentidos

De acuerdo con que hayan querido sumarse al catálogo de SUV compactos de aire urbano, porque es casi un requisito para cualquier fabricante, pero Mitsubishi y ‘campo’ son sinónimos. Y eso es algo que acompaña al Mitsubishi ASX en todos sus detalles, aunque antes de nada vamos a centrarnos en el interior. Espacioso y agradable, con una consola central que, eso sí, ya está bastante obsoleta, y a lo que queríamos llegar… los materiales, aunque de buen tacto y calidad, son duros en su mayoría. ¿Esto es malo? Depende de por dónde se mire, porque lo que sí es evidente es que en este, y en el resto de modelos de la familia de Mitsubishi, la durabilidad del interior es una garantía.

mitsubishi asx 220 did interior

¿Bien, o mal? En nuestra opinión, mejorable. Es decir, es muy correcto que un vehículo pensado para meterse con él en terrenos inexplorados –sí, eso era una exageración- tenga un interior resistente para los más brutos, y para durar impoluto a lo largo de los años. Pero lo cierto es que en algunas zonas se echa de menos que los materiales sean mínimamente más blandos. Este es un detalle importante, y lo es también que el aro del volante es bastante delgado. También cuestión de gustos, pero el tacto de la piel sí que es exquisito.

Donde el tacto no es exquisito, y aquí ya no es cuestión de gustos, es en los controles de intermitentes y limpiaparabrisas. Duras e imprecisas. Hay que hacer más fuerza de la que normalmente hacemos en cualquier otro coche para colocarlas en la posición deseada, y el problema es que esto se puede traducir en llevarla más allá de lo que queríamos. Quitar un intermitente, por ejemplo, y sin querer poner el otro, en lugar de dejar la palanca en la posición media. Pero a todo se acostumbra uno.

mitsubishi asx 220 did trasera

¿Asfalto o campo? ¿Dónde cumple mejor el Mitsubishi ASX?

Ya sabemos perfectamente que los SUV con tracción total no tienen éxito, y no sólo porque el ‘extra’ es un sobrecoste prescindible, sino porque además este tipo de vehículos se usan, en la mayoría de las ocasiones, únicamente por asfalto. Ahora bien, en la unidad probada sí teníamos el botón 4WD justo delante del freno de mano mecánico, que con una pulsación gestiona la tracción de forma inteligente y con dos pulsaciones bloquea el 4×4. Esto es clave fuera del asfalto, donde lo único que penaliza en gran medida al Mitsubishi ASX es su altura libre al suelo, pero lo cierto es que también mejora enormemente la tracción en asfalto.

La configuración de la suspensión le da aplomo en carretera, pero sí es cierto que este segmento –y el ASX también- peca de inercias por la altura de la carrocería. En la prueba del Mitsubishi Outlander que hacíamos recientemente lo criticábamos con dureza, pero el ASX es ligero, manejable y ágil, si nos centramos en las sensaciones al volante cuando se circula por carretera. Y en pista de tierra sí se agradece aún más la configuración de la suspensión, que se amolda al terreno de forma casi perfecta. La tracción total, pues sí, es prescindible, pero no está de más comentar que incluso en asfalto resuelve los pequeños problemas que podemos encontrarnos con el subviraje

En cuanto al motor, en este caso estamos ante el diésel de 150 CV de potencia. Concretamente, la versión 220 DI-D monta un 2.2 litros que presta 360 Nm como par máximo. Como te puedes imaginar tiene empuje más que suficiente con carga y sin ella, es un bloque más que suficiente para mover este modelo con soltura e incluso el 160 DI-D ya nos convenció. Es más, el problema que tiene esta versión son los consumos, que están bastante por encima de lo deseable. Si nos olvidamos del cambio, en la palanca o las levas tras el volante, hablamos de entre 6 y 7 l/100 km en autopista, una media que se sube fácilmente hasta los 8 l/100 km en uso urbano y que nos hemos llevado sin despeinarnos el flequillo hasta los 10 l/100 km con un buen ritmo en carreteras secundarias. No es que sea preocupante, pero el problema es que el cambio automático tipo INVECS-II es de esos a los que les gusta llevar el motor muy, pero que muy poco revolucionado. Por lo tanto, a poco que pisemos el pedal para una recuperación, en seguida se dispara el consumo. Ahora bien, si eres tú el que lleva la gestión de las velocidades de forma manual, no sólo vas a exprimir mucho mejor el rendimiento del motor, sino que muy fácilmente vas a bajar la media de uno a dos litros por cada cien kilómetros.

Mitsubishi ASX 220 DI-D frontal

Un SUV compacto con estilo y aptitud. ¿Recomendable? Sí, y bastante

Quizá no esta versión en concreto, pero como ya comentamos en una prueba anterior, el Mitsubishi ASX es un SUV compacto recomendable. Es equilibrado en casi todos los aspectos, y cumple de muy buena forma tanto en asfalto como fuera de él. Uno de los aspectos clave es que en habitabilidad no admite crítica con un espacio en las plazas traseras más que suficiente para dos adultos corpulentos, y que además el maletero.

En la conducción no es el mejor de su segmento, pero quizá sí que sea la opción más versátil. En carretera es ágil, como comentábamos, y fuera del asfalto también resuelve con soltura. Por lo tanto, si tenemos pensado pisar más que asfalto, es algo que también deberíamos tener en cuenta. Y aunque en esta versión concreta el cambio automático penaliza sus consumos, lo cierto es que el motor más pequeño también es una buena opción, y en este sentido ofrece mejores resultados. Ahora bien, lo que no se puede olvidar es que lleva ya años de recorrido en el mercado, y eso en la consola central y su sistema infotainment, por ejemplo, se nota bastante.