Seguramente tu coche ya cuente con sistema de navegación GPS, pero es de sobra conocido que una de las herramientas más potentes en este campo es Google Maps. Ahora bien, tiene varias carencias y una de ellas es la detección de radares fijos. Bueno, no se trata de ‘detectar’ como tal, sino sencillamente tener una base de datos con los radares fijos conocidos de la DGT.

Siguiendo estos pasos vas a poder ver los radares fijos en el mapa, pero lo cierto es que a pesar de esto no vamos a recibir alertas sobre los puntos en los que están ubicados, o a medida que nos acerquemos a ellos, porque las funciones de navegación de Google Maps no lo permiten. Ahora bien, en el modo de exploración sí que es posible ver dónde están los radares y, evidentemente, también podemos saber qué velocidad es la máxima permitida de esa vía.

Cómo instalar los radares fijos en Google Maps

Lo primero que debes hacer es descargar la base de datos con los radares fijos desde aquí. Es una carpeta comprimida que tenemos que abrir desde el ordenador, y que dentro tiene el fichero “.kml” de radares fijos que tenemos que extraer para después instalar en Google Maps. Una vez que lo tenemos, sencillamente abrimos Google Maps desde el ordenador y vamos a la parte superior izquierda para pulsar My Maps. Aquí es donde encontramos las opciones de Crear mapa, y donde podemos Importar el archivo kml que acabamos de conseguir.

Hecho lo anterior, ya tenemos los radares fijos cargados en Google Maps y sólo queda ir a nuestro teléfono inteligente para, de nuevo en la parte superior izquierda, acceder a Tus sitios y desde aquí seleccionar el nuevo mapa que acabamos de crear. En realidad se trata de una capa de información que se superpone al resto de detalles de navegación. Ahora, en cualquier punto, ya podremos ver dónde están ubicados los radares fijos.