Comprarse un coche es un esfuerzo económico, claro que sí, pero también hay que contemplar de esto los gastos de mantenimiento. Y entre ellos, que no son pocos, están los neumáticos. Cada cierto tiempo, concretamente cuando lo marca su desgaste, tenemos que cambiarlos y lo más frecuente es buscar neumáticos baratos, mejor cuanto más económicos sean. Ahora bien, en el mercado nos vamos a encontrar con el atractivo precio de los neumáticos chinos, y sobre ellos hay ciertos aspectos realmente importantes a tener en cuenta.

Aunque sus propietarios puedan decir lo contrario para argumentar la compra, si hay un motivo por el que compramos neumáticos chinos no es otro sino porque son más económicos. Tanto es así que, si miramos bien, encontraremos productos incluso a la mitad de precio que si confiamos la suerte de la adherencia de nuestro vehículo a un fabricante de renombre.

Lo primero que debes tener en cuenta es que hay unos estándares de calidad, una normativa, que comprueba las prestaciones de los neumáticos para aprobar su comercialización en el mercado europeo. Evidentemente, estos fabricantes chinos no cumplen -en todos los casos- con ellos, y ya es un primer indicativo de que los neumáticos chinos no son tan fiables como los de primeras marcas. Y no, por primeras marcas tampoco nos referimos a neumáticos premium, sino simplemente a fabricantes reconocidos.

Los neumáticos chinos, y el por qué son baratos

Puede sonar muy evidente, pero entre el coche y el asfalto el único punto de contacto es el neumático, y evidentemente la adherencia depende directamente de él. Hasta aquí, todo correcto, y podríamos seguir pensando: “Genial, pero, ¿por qué no comprar neumáticos baratos?”.

En un neumático tenemos varios componentes, desde la lámina de estanqueidad –de caucho-, hasta los flancos y pasando por las cinturas radiales, y en cada uno de estos puntos es donde vemos que los neumáticos chinos tienen deficiencias en términos de calidad.

composicion de un neumático

 

La capa carcasa, o carcasa de aros rectos, está compuesta de fibras textiles dispuestas en arcos rectos que van pegados al caucho, y de ellos depende la resistencia a la presión. Por otro lado, la moldura del propio neumático, compuesta por el talón y los aros, es la que se encarga de apretar el neumático a la llanta del vehículo, y requiere una excelente composición para resistir potentes fuerzas. Si seguimos destripando la composición de un neumático, nos encontramos con la zona de enganche o cuña en zona baja, que es la zona de contacto con la llanta y, atención a esto, transmite la aceleración y frenada. Otro de los puntos clave que, en los neumáticos chinos, no ofrece las mismas prestaciones por la simple calidad de construcción y sus materiales.

Pero hay más, porque también en los flancos nos encontramos, revisando uno de estos neumáticos chinos, que la goma elástica es de menor resistencia, lo que provoca que la carcasa se dañe más fácilmente cuando, por ejemplo, golpeamos sin querer contra un bordillo. Y exactamente lo mismo ocurre con el resto de componentes, como las cinturas radiales, que determinan la estabilidad del perfil con la velocidad y garantizan una correcta temperatura. En los neumáticos de bajo coste, los cables de nailon son de menor resistencia, y ofrecen una menor resistencia al estiramiento que provoca la fuerza centrífuga.

Las capas de cima, que garantizan la rigidez del neumático, exactamente igual, son menos resistentes. Están fabricadas con cables de acero, muy finos, y su calidad es menor en los neumáticos low cost, exactamente igual que la banda de rodadura, motivo por el cual la adherencia es menor y provoca unas mayores distancias de frenado. Y otro factor importante es el dibujo, que en el caso de fabricantes reconocidos está minuciosamente diseñado para evacuar el agua de la calzada, pero en los neumáticos chinos no da la talla.