Tomaremos como referencia la firma Lamborghini, pero bien podríamos coger otras como Bugatti o Ferrari, entre algunas muchas otras. Y como sabréis, el precio de cualquiera de sus modelos escapa de las posibilidades del bolsillo de prácticamente cualquier ciudadano de a pie. Ahora bien, ¿te imaginas un Lamborghini barato? Pues, si lo hubiera, probablemente sería algo como lo que te enseñamos.

En Jalopnik han hecho una recopilación de diez coches que deberían tener una versión económica, y nosotros hemos tomado su Lamborghini barato para hacer una pequeña reflexión. Y es que, como veréis en la fotografía que hemos tomado de ellos, el Lamborghini que luce en la imagen dista, y bastante, de lo que estamos acostumbrados a ver de parte de esta firma.

Así derrapa el Lamborghini Huracán LP 580-2 con tracción trasera

Un Lamborghini barato sería así de ‘feo’

Los coches baratos no tienen secretos, sino simplemente unos costes de fabricación menores. Porque, aunque llevar el logotipo de Lamborghini en el frontal ya da un cierto ‘caché’ al vehículo, lo cierto es que no se paga sólo la marca, ni mucho menos. En el caso de modelos especialmente económicos, los costes son inferiores por cada uno de los componentes, tanto mecánicos como estructurales. El ‘chasis’, en la mayoría de los casos, además de estar construido con materiales más baratos, es compartido con muchos otros modelos, aunque no sean de la misma marca.

Por supuesto, el trabajo de diseño es menor, y no sólo por ese ‘look’ menos llamativo, sino simplemente porque un vehículo de Lamborghini, así como de otras firmas similares, está cuidado al detalle para cuidar aspectos como la aerodinámica, así como temas relacionados con su comportamiento dinámico. Y sí, el uso de ‘piezas exclusivas’, como decíamos antes, es uno de los factores que lo hacen más caro.

Además, no podemos olvidar el coste de los propios materiales, puesto que en modelos superdeportivos, o simplemente ‘superlujosos’, podemos encontrar fibra de carbono, kevlar, cerámica, y otros materiales del estilo. En un coche más barato, como habrás podido imaginar, diferentes policarbonatos -plásticos- en el interior, pero también en el exterior. Y según todo esto, el que te enseñamos sería el aspecto de un “Lamborghini barato”. Piezas más económicas e inevitablemente un aspecto mucho menos llamativo.