Así nació Opel en la fabricación de coches

Los inicios de la marca Opel se remontan a 1862, cuando Adam Opel fundó su fábrica de máquinas de coser el 21 de enero en Rüsselsheim. Posteriormente, en 1864, se inició también la fabricación de bicicletas y, en 1895, cuando murió, fueron sus hijos los que tomaron el testigo. Aunque atraído por el sector de los automóviles, Adam Opel jamás llegó a convertir su factoría en una fábrica de coches, pero sus hijos fueron los que plantearon entrar en un nuevo negocio tras caer la venta de las bicicletas. Dos años después de su muerte, en 1897, decidieron adquirir Anhaltische Motorwagenfabrik y, en 1899, la fábrica concluyó sus 11 primeros coches. Justo un año después fue cuando surgieron las diferencias entre la familia Opel y los directivos de la fábrica comprada, motivo por el cual se cerró el departamento dedicado a los automóviles. Sin embargo, surgió un nuevo camino con la importación de modelos Renault y Darracq, y la adquisición de la licencia de fabricación de los Darracq supuso una vuelta al sector. Fue en 1902 cuando se presentó el primer automóvil propio al cien por cien, con una mecánica de 2 cilindros y 1894 centímetros cúbicos para prestar 10/12 PS. Dos años más tarde, en 1904, se presentó el primer  cuatro cilindros y un año después, en 1905, un motor más grande con 6880 centímetros cúbicos y 35/40 PS manteniendo como base de la marca modelos más pequeños, como “Volksautomobil” y “Doktorwagen”.

Opel en el período de entreguerras

En 1914 ya ofrecían hasta 100 cv de potencia y un amplio catálogo , y en 1916 la marca lanzó su primer  motor de 6 cilindros. La derrota en la Primera Guerra Mundial supuso para Alemania una caída económica, lo que propició el fracaso de los motores de 6 cilindros y la vuelta a los vehículos más asequibles. Con esta situación en el país, Opel tomó la iniciativa de dedicarse a la producción en cadena de un coche popular, un modelo capaz de adaptarse a la demanda del mercado. Como respuesta a esta inquietud, en 1924 estaba ya instalada la cadena de producción para el 4 cilindros del Laubfrosch, que sí fue capaz de alzar a Opel a una demanda realmente amplia.

Opel y la Primera Guerra Mundial

Después de esto, entre 1920 y 1929 se produjo la adquisición de Opel por parte de General Motors, que desarrollaría el Opel P4 como primer modelo y comenzaría su producción en 1935 con precios muy reducidos. Gracias a su diseño, así como a la adaptación del precio al mercado alemán, sus sólo dos años de vida consiguieron un notable éxito con 65.864 unidades producidas. Más tarde, y con motivo de los juegos olímpicos de Berlín, en el año 1935 se lanzó el Olympia. Y posteriormente, en 1935, Opel consiguió posicionar el Kadett como modelo más vendido en Alemania, una trayectoria que posicionó a la marca de General Motors con una cuota de mercado del 40% antes de la Segunda Guerra Mundial.

Opel y la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, General Motors sirvió al ejército nazi con la producción de material militar, y en estos momentos las filiales alemanas de General Motors y Ford fueron las que suministraron un 70% de los coches vendidos en Alemania. Según los archivos históricos, durante la Segunda Guerra Mundial la directiva de General Motors no se opuso a la conversión de sus plantas para el servicio del ejército nazi, tanto en Francia como Polonia. Durante la ocupación, la marca se posicionó como el mayor productor de camiones para las fuerzas nazis. Con este nivel de producción, apoyado por el trabajo de Ford, se dieron más de 100 modelos diferentes, y se ideó el Opel Blitz con cabina de acero, que presenciaría también la Guerra Civil en España. En 1967, finalmente, General Motors recibió 33 millones como compensación por el bombardeo de una de sus fábricas por parte de los Estados Unidos.

Opel recupera su actividad tras la Segunda Guerra Mundial

En el año 1947, Opel recuperó su actividad con el Olympia, seguido del Kapitan en el año 1948. Posteriormente, en 1958 se exportó el primer Opel a Estados Unidos, el Rekord. Años después, en 1959, se relanzó el Kapitan adaptando el modelo al estilo americano, y en 1962 se recuperó el Kadett con motor de 4 cilindros y 993 centímetros cúbicos para estrenar la planta de Bochum. Tras varios años de vida, el Rekord fue rediseñado en 1963 y relanzado con motores de 4 y 6 cilindros. Fue en esta década cuando Opel comenzó a ofrecer vehículos de mayor tamaño en los segmentos de berlinas y coupé, y utilizando motores V8 de Chevrolet. Posteriormente, surgieron el Ascona A y el Manta A como respuesta al Ford Kapri.

Los años más recientes de Opel

En los años 80, Opel entró en los modelos de tracción delantera con el Kadett D, una mecánica que heredaría el Ascona en 1981. El Opel Corsa, uno de los modelos que ha aguantado hasta nuestros días, se comenzó a producir en Figueruelas en la decisión, por parte de Opel, de expandirse hacia España desde el año 1982. Posteriormente, en 1984, se lanzó la última generación del Kadett como antecedente del Opel Astra, otro de los modelos que a día de hoy se mantienen en el catálogo tras varios años de vida.